PERROS DE CAZA

Yo soy Bermellón, azafrán, malva, siena, albaricoque, turquesa, ónice, anjeo, arenque, corona, verdín, gorgonzola sin brillo. Camino por Betelgeuse, Pólux, Cástor, Capella, Perros de caza, Antares, Canope, la cruz del sur sobre mi casa. Ella cumple seis lustros y no treinta años. Y así, Camila dice que me conoce. Se cubre con una sabana y me dice: no me mires. Yo quiero ser una grulla y rascarme el mentón con una pata. Si por Camila fuera ella sería Psiquis y yo Amor. No la entiendo. Flota todo el día como un nenúfar y a mí me da miedo tocarla y que se hunda del todo. Se apoya en el balcón y me dice ven, ven mira. Yo la miro desde la cama, desnudo, pensando que en la caja del tímpano tiene una bailarina que no para de girar. Cuando vuelve a la cama y se mete bajo las sabanas me dice ven con tu pagoda. Yo le digo, tomándola del talle, que es una cornamusa de Numancia y no una pagoda. Se ríe cuando la toco y me dice: apúrate, ya va a oscurecer y te tienes que ir. Desde punta aren...