LOS IDEALISTAS
Raras cosas sucedieron entre los años 322 y 390 antes de Cristo; por una parte Aristóteles propugnaba que uno físicamente sí existe, si es que, al menos, otro lo pueda tocar (a esto le llamaron materialismo). Platón y Sócrates, por el contrario, decían que nosotros no existimos, sino que, realmente lo que suced, es que nos estamos recordando al haber alcanzado el idealismo y, por ende, ya estamos muertos. Entonces Ofelia se ponía las gafas a la altura de la nariz y me observaba sobre las mismas: ¿cómo se come eso? Yo, la verdad, me encogía de hombros, diciéndole que, en todo caso, yo me quedaba con la idea (si no es que ya estoy recordando esto) de los idealistas. - ¿entonces estamos muertos y no estamos aquí ahora? – me preguntaba, abrigada hasta el cuello con las sabanas, abrazándome bajo ellas, diciéndome que frío hace ahora que ya estamos muertitos, Zoe. - Lo que sucede es que la muerte es alcanzar, sobre todo, el mundo de las ideas; - explicaba, apagando la lu...