DEDICATORIAS

La reconocí caminando por el Pont Neuf, en París, en uno de esos días lluviosos en que puedes ver las estrellas bajo tus pies. Y aunque pareciere una frase, había días en París donde los charcos que se formaban en las ruas reflejaban las estrellas por las noches. Llevaba un vestido a cuadros y una bufanda larga con lunares plomos. Se llamaba Susane Lire y había escrito un libro de cuentos muy bueno titulado “ El color de las vocales ”. Había cumplido veinte años y distaba mucho de la imagen que aparecía en la contratapa del libro suyo. A simple vista era una mujer saludable y bella, que era inimaginable pensar que cuatro años más tarde iba a morir. No sabía si acercarme corriendo y decirle que el libro de cuentos me había parecido genial, o seguirla para saber qué lugares frecuentaba. Pero como muchas cosas en esta vida me desistí de ello y no hice sino acodarme en el puente, y verla como se alejaba a paso apurado con rumbo a la plaza L´ecole. Yo, por entonces, había cumplido l...